lunes, 22 de noviembre de 2021

De líder sindical a político de derecha: la extraña transformación de Angelino Garzón

 


En 1990 se inicia un proceso de reflexión al interior del Partido Comunista y la Unión Patriótica frente a la política de combinación de todas las formas de lucha, que conduce a la ruptura de una ala importante con la dirigencia de esas colectividades políticas de la cual fue actor importante Angelino Garzón, dirigente sindical, fundador y miembro del Comité Ejecutivo de la CUT, así como del Comité Ejecutivo Central del Partido Comunista y de la Dirección Nacional de la Unión Patriótica.

A este proceso se sumaron el hoy senador Iván Cepeda y una centena de dirigentes a nivel nacional, conformando los Círculos Bernardo Jaramillo, expresando sus diferencias frente a esa política carente de vigencia como estrategia para alcanzar el poder; privilegiando el desarrollo de acciones políticas y de movilización social ciudadana, civilistas y democráticas, para la búsqueda de un acuerdo de paz a través del dialogo y la solución política negociada al conflicto, que pusiera fin a la confrontación armada en nuestro país.

En ese propósito se coincidió con el desmovilizado movimiento M19, amplios sectores de izquierda y posteriormente con la llegada de otras organizaciones guerrilleras que firmaron acuerdos de paz con el gobierno de Virgilio Barco como el EPL, PRT, Quintín Lame entre otros.

Resultado de este proceso nace la Alianza Democrática M19, como un proyecto de construcción de una nueva alternativa que transformara el destino del país hacia un estado más democrático, participativo y con equidad social, siendo el movimiento político más votado para la elección de la Asamblea Nacional Constituyente.

Angelino hizo parte de la constituyente del 91 y centro su acción en dos pilares fundamentales: La elaboración de una carta constitucional para un país que pudiera transitar por el camino de la paz y la reconciliación y el fortalecimiento del diálogo como mecanismo para superar las diferencias y construir acuerdos para la resolución de los conflictos sociales, políticos y armado existente. Fue coautor del artículo 56 de la constitución política que en su desarrollo reglamenta la Comisión Nacional de Concertación de Políticas Laborales y Salariales.

Tuvo un paso por el Ministerio de Trabajo, primero como asesor del ministro Orlando Obregón, desde donde promovió un programa tripartito, de empleadores, trabajadores y el gobierno nacional, con el acompañamiento de la OIT, para la promoción de una nueva cultura en las relaciones laborales, y posteriormente como ministro de trabajo fortaleció la política de dialogo social y de respeto a la movilización social,  al derecho de huelga de los trabajadores, así como de los empleados del sector público, manifestando que “mientras fuera ministro de trabajo, no declararía la ilegalidad de huelga alguna”.

Como Gobernador promovió la participación ciudadana, fortaleciendo la política de dialogo social, el presupuesto participativo y de la constituyente social, para la democratización de la inversión social, fortaleciendo las capacidades de participación de los actores públicos y sociales, buscando recuperar la confianza del ciudadano en sus instituciones públicas, y así coadyuvar en el fortalecimiento de las organizaciones sociales y comunitarias del departamento.

Su paso por la vicepresidencia, como formula del primer gobierno de Juan Manuel Santos, genero un cambio de actitud, motivado por el incipiente respaldo de la Presidencia hacia la gestión del vicepresidente para el desarrollo de los programas a su cargo, especialmente en materia de promulgación y protección de los derechos humanos.

El deterioro de las relaciones entre ambos despachos condujo a que Angelino cambiara su posición frente al gobierno, manifestando su preferencia en las siguientes elecciones presidenciales, en las que se presenta nuevamente Juan Manuel Santos, por el candidato del Centro Democrático, Oscar Iván Zuluaga, quien había advertido que al día siguiente de posesionarse como presidente, suspendería las negociaciones de la Habana y de esa manera cumplir con la amenaza de hacer trizas los acuerdos de paz; colocando en grave riesgo la continuidad de las negociaciones de paz entre las guerrillas de las Farc y el Gobierno Santos.

A partir de ese momento se da un cambio en sus definiciones políticas, alineándose con el uribismo e iniciando un proceso de transformación buscando su posicionamiento al interior del Centro Democrático, pese a la resistencia de la élite de ese partido que no veía con buenos ojos la llegada del exdirigente sindical y de izquierda a las filas de esa colectividad.

Respaldó la candidatura de Iván Duque Márquez, favor que es reconocido con su nombramiento en la embajada de Costa Rica, convirtiéndose en un asiduo defensor de su gobierno, hasta el punto de reclamar a quienes hoy lo señalan como dictador, por desconocer un fallo de un juez de la justicia para que no sancionara el artículo que modifica la ley de garantías; además de las jugadas hechas desde el gobierno para hacerse al control, de la Contraloría, Procuraduría, Defensoría y Fiscalía, hoy bajo la dirección de personas afines al Centro Democrático.

De Angelino Garzón, el líder sindical y de la izquierda democrática, solo queda el recuerdo de su liderazgo en las luchas sindicales y sociales en defensa de los derechos de los trabajadores y la población más vulnerable; el papel que jugó al lado de la iglesia para alcanzar la paz a través de dialogo y la solución política negociada; como gobernante por aportar al fortalecimiento de la política de equidad social, participación ciudadana y defensor de los derechos humanos... para dar paso al hombre que se alinea con el sector mas radical de la derecha colombiana, en cuyo gobierno se han profundizado las desigualdades sociales, aprobando medidas de beneficio al sector financiero y de los grandes grupos económicos y empresariales, en afectación de la población más pobre, razones que generaron las movilizaciones durante el paro nacional del 28 de abril.

En este gobierno se han asesinado más de 160 líderes sociales y de derechos humanos, así como de 43 firmantes de los acuerdos de paz asesinados o desaparecidos excombatientes de las Farc durante el 2021; según registros de INDEPAZ; se criminaliza la protesta social y persigue a sus dirigentes para llevarlos a la cárcel y (contrario a lo que Angelino propaga) es un gobierno en el que los niveles de corrupción son más altos colocandonos en el primer lugar a nivel internacional.