lunes, 13 de julio de 2015

DIALOGAR CON LA GENTE, PARA UNA GESTION TRANSPARENTE Y PARTICIPATIVA



 Julio E. Higuera
Politólogo – Univalle

Para Angelino Garzón, transformar a la ciudad de Cali se debe iniciar por la formación de un Gobierno transparente, incluyente y participativo. El pilar esencial de la campaña a la alcaldía de Cali, está fundamentada bajo los preceptos del diálogo social, extensivos a todos los actores y niveles de la sociedad, sin distinción alguna. Es el escenario propicio, en el cual puede presentar su programa de gobierno y de igual forma escuchar las opiniones y propuesta de la ciudadanía caleña; para de esa forma construir un mapa social de las diferentes comunas y corregimientos, que sirvan de insumo para la formulación participativa del Plan de Desarrollo Local y los Presupuestos Anuales de Inversión.

Los diálogos se convierten en  una herramienta para derrotar la exclusión política y abrir espacio entre los ciudadanos y el candidato a la alcaldía, posibilitando el desarrollo de iniciativas y propuestas, con la mayor amplitud, relacionadas con las expectativas y necesidades de la gente. La participación se da dentro de un ambiente de inclusión social, donde se respete la diferencia y se valore la diversidad, donde se revele un espacio de justicia y paz que permita el dialogo sano y participativo en el que se tiene por marco común un principio de gobernabilidad.

En su reciente visita al Ecuador el Papa Francisco convocó al dialogo como elemento fundamental para llegar a la verdad, que no puede ser impuesta, sino que debe ser buscada con sinceridad y sentido crítico; que sea incluyente para que las diferencias se puedan abordar y solucionar sin excluir o descalificar la opinión del otro.

La campaña de Angelino Garzón esta signada por un decálogo de valores y principios rectores por una Cali más diversa, incluyente, en la que la prioridad sea la gente que tiene derecho a vivir dignamente y ser tratados como seres humanos, en la que los niños y niñas accedan a la Educación Pública Gratuita y de calidad, con tiempo complementario y con una política de seguridad alimentaria, garantizando los desayunos y almuerzos escolares; para que todos y todas las personas tengan una atención en Salud oportuna y de calidad; Empleo Decente con Salario Justo, Vivienda Digna, para que podamos vivir en Paz en nuestros Hogares y en los Espacios Públicos, de respeto a la diferencia y a la libre expresión, responsable y respetuosa, de los ciudadanos, todo en el marco de una política de respeto a los derechos humanos y a la integridad y buen nombre de las personas; de un gobierno transparente y de lucha contra la corrupción, con procesos de rendición de cuentas periódicas de su gestión a la ciudadanía. Este conjunto de valores y principios, en el marco de una política de diálogo social permiten resolver los conflictos que se puedan presentar de forma pacífica, desarrollando una agenda incluyente y con una amplia participación ciudadana.

Los diálogos con la gente, es el mejor instrumento para hacer claridad  a la ciudadanía, desvirtuando los señalamientos injustificados, que desde algunos medios de comunicación se hace a la trayectoria política y publica, limpia y transparente, de Angelino Garzón; pretendiendo con estas actuaciones, desde sus cómodos escritorios, suplantar al constituyente primario e imponer las personas que  durante los próximos 4 años deben gobernar la ciudad de Cali y en el Valle del Cauca. Pretender, con sus columnas de opinión, descartar y desconocer el derecho que tienen los ciudadanos, de elegir y ser elegido para cualquier cargo público, privado o social, que nos brinda la constitución política, genera no solo tensiones entre las personas, sino en la sociedad en su conjunto, convirtiéndose en manifestaciones de un difuso individualismo que nos separa y nos enfrenta.

Son los ciudadanos en su sabiduría a través de un proceso democrático de diálogo directo con quienes aspiran a ser sus próximos gobernantes en la ciudad de Cali y en el Valle del Cauca, y a partir de evaluar su hoja de vida, trayectoria y resultados en las diferentes responsabilidades o cargos públicos, privados y/o sociales que hayan ejercido, decidir soberanamente quienes deben ser nuestros gobernantes para los próximos 4 años.

viernes, 3 de julio de 2015

“Primero la Gente”, Mas que un Slogan de Campaña, un Propósito Político y Social



Julio E. Higuera
Politólogo Univalle.

Se empieza a escuchar y ver en los diferentes medios de comunicación y redes sociales la expresión “Primero la Gente”, slogan con el que el Exvicepresidente Angelino Garzón, inscribió su candidatura a la Alcaldía de Cali para el periodo 2016 – 2019. El termino como tal se puede interpretar de muchas formas, máxime si se contrasta con las visiones de la actual administración municipal, en donde se privilegió los intereses de la clase social que representaban, por encima del bien común. Para Angelino Garzón, más que un slogan de campaña, es un propósito político para lograr que la gente viva mas dignamente, a partir de un principio; “los seres humanos tenemos derecho a ser tratados y vivir como seres humanos”. 

Los ciudadanos caleños reclaman hoy un gobierno en el que la prioridad sea la gente, que el ciudadano más que un actor pasivo, limitado a participar en la elección de sus gobernantes y voceros en los órganos legislativos, sea un factor determinante en la formulación de las políticas de gobierno en materia de inversión social. Angelino quiere hacer de Cali una ciudad de todos y todas, en la que se respete la diferencia y la diversidad social, promoviendo procesos de diálogo social, concertación y participación ciudadana,  para que la reconciliación  y solidaridad sean la base para hacer de Cali una ciudad incluyente, que se tenga en cuenta la opinión de la gente sobre los problemas que los afectan, fomentando los liderazgos sociales para el apoderamiento y la autogestión comunitaria. 

En la trayectoria de Angelino como Gobernador y Vicepresidente de la República, se cuenta con experiencias positivas en materia de participación ciudadana para la concertación de políticas de inversión social, como han sido los diálogos sociales, las audiencias de presupuesto participativo, y la constituyente social, espacios desde donde se promovieron programas que permitieron resolver los problemas de marginalidad, en las que vivían amplios sectores de la comunidad, aportando a su desarrollo y mejoramiento de su calidad de vida.

Para lograr el empoderamiento de la ciudadanía, de estos procesos participativos, es importante estimular el fortalecimiento de la base organizativa y económica de la gente, especialmente para que asuman la dirección y sostenimiento de sus propios procesos, en torno al desarrollo social y económico de las comunidades, promoviendo la participación del sector empresarial, las organizaciones comunitarias y de la sociedad civil en esas iniciativas. Que mas importante que lograr que la gente sea la que aborde e identifique los problemas que los aquejan, estableciendo las prioridades para el mejoramiento del bienestar social del conjunto de la comunidad. 

Primero la Gente, es una nueva manera de gobernar desde abajo, promoviendo la democracia participativa, haciendo un gobierno cercano a la gente y con resultados, en el que se atienda las demandas sociales, se cumplan y hagan realidad los programas de gobierno registrado al momento de inscribir la candidatura, fomentando procesos de control social y rendición de cuentas, porque para un gobernante, los partidos políticos y la sociedad en su conjunto, “la democracia tiene sentido, si primero somos los seres humanos”.

martes, 23 de junio de 2015

PRIMERO LA GENTE



Julio E. Higuera
Politólogo – Univalle

Primero la Gente, porque el objetivo de quien aspira a ser gobernante de una ciudad, municipio o departamento, debe ser principalmente el desarrollo humano, desarrollo que pone en el centro las políticas públicas orientadas a elevar las capacidades y las oportunidades de todas las personas, independientemente de su condición, clase social, orientación política o de creencias religiosas, o de género.

La preocupación de los gobiernos es apostarle a invertir en grandes obras de infraestructura que permita mostrar mas desarrollo y modernidad urbanística; pero que invisibiliza la brecha existente en materia de equidad social. Contrariamente, un buen gobierno muestran un mejor crecimiento en sus políticas, cuando hay un mayor desarrollo que permita reducir la brecha social, atendiendo y mejorando la calidad de vida de las personas en materia de salud, educación, seguridad alimentaria, vivienda, empleo, seguridad ciudadana, lucha contra las desigualdades y la discriminación, en el marco del respeto y protección de los derechos humanos.

En el análisis de las políticas sociales para superar la crisis, se debe considerar el dialogo y la concertación permanente con los ciudadanos, como un proceso de articulación y generador de alianzas, para conocer las consecuencias de la problemática social y desde esa perspectiva emprender las soluciones. El camino para erradicar las desigualdades y alcanzar un mejor bienestar para los ciudadanos, pasa por un profundo cambio en las relaciones entre gobernantes y gobernados, para que las políticas sociales sean más incluyentes, participativas y de beneficio para la población más vulnerable y pobre de la ciudad; entendiendo que el desarrollo humano sostenible exige la atención prioritaria a la gente.

De igual manera las desigualdades incluyen aspectos políticos, sociales y de falta de oportunidades económicas. Una sociedad democrática es aquella que se basa en principios humanistas, en la que estemos en capacidad de compartir la riqueza y no solo distribuir la pobreza; mejorando las oportunidades sociales de los menos favorecidos, promoviendo su acceso al desarrollo social, ambiental, a la cultura, las libertades y a la construcción de ciudadanía, factores que permitan devolver la dignidad humana a miles de personas hoy excluidos. Así mismo, un aspecto fundamental de un buen gobierno es que la ejecución de todos los planes, programas y proyectos se basen en los principios éticos de la transparencia y eficiencia, como elementos que garantizan y salvaguardan nuestros valores y la confianza en nuestras instituciones gubernamentales; promoviendo la democracia participativa, y la participación comunitaria.